Ahora de resaca
Publicado por Miguel García en Julio 1, 2008
Y es que cuando a los españoles nos toca festejar, todo vale. Ayer algunos de los jugadores de la selección española llevaban las banderas de sus comunidades autónomas y Villa, en su discurso ante la afición, concluyó con un “Arriba España”. Lo que en circunstancias normales habría provocado una miniguerra civil en mitad de la plaza de Cólon, suscitó aplausos en todo el público (en el que supongo, o espero, que habría gente de todas las ideologías).
¿Sirven estos momentos para la unidad del país, como le preguntaron al Presidente en una rueda de prensa seria? No nos hagamos tantas ilusiones. Apenas que se pase la hipnosis colectiva, nuestra atávica amnesia hará acto de presencia y todo desaparecerá: los que lleven una bandera serán fascistas y gritos como el de nuestro pichichi provocarán un silencio precedente a la tormenta.
Aunque para barbaridades magníficas, la de Cesc Fàbregas que nos animó a todos los españoles a emborracharnos para celebrar el título. Este excepcional manifiesto a favor de la autodestrucción perdía puntos por venir de un chaval que cuida su forma física todo el año; aun así, tiene mucho tiempo por delante para evitar estas contradicciones y salir a jugar borracho con el Arsenal, en la tradición de grandes como Romario. Sólo entonces su incorreción política será coherente, y colgaré su poster en el minibar junto al de Paquirrín.



Julio 3, 2008 a 4:40 pm
este blog no lo lee ni dios. garrido que pestiño