ROJOS CONTRA PROGRES

La realidad está para deformarla. Y en eso estamos…

ROJOS CONTRA PROGRES: ¿ES ZAPATERO UN REFERENTE PARA LA IZQUIERDA?

Publicado por josemariagarrido en Abril 24, 2008

Y si no es Zapatero, ¿Quién lo es?, por José María Garrido: PROGRE  

Y si no es Zapatero, ¿Quién lo es? ¿Chávez, Fidel, su hermano Raúl, la foto del Che,  Tony Blair, o acaso Sègolene? Porque, mejor o peor, algún referente tendrá la izquierda, digo yo. ¿O acaso vas a limitarte a decir que Zapatero no es un claro referente para la izquierda europea sin ofrecer nombre alguno? Espero que no, porque de ser así, decepcionarías hasta a Losantos, quien anda diciendo por el Arzobispado de Madrid que para ti, Azaña lleva hache.

 
Yo, me limitaré a refrescarte la memoria. Cuando el pasado 14 de abril un delincuente llamado Berlusconi ganó las elecciones generales en Italia, los obispos se apresuraron a decir que el resultado electoral ponía de manifiesto la “derrota del zapaterismo a la italiana, la ambición, tan querida por el ministro socialista, de proponer la desarticulación jurídica de la familia natural”. Mientras tanto, millones de ciudadanos de izquierdas se preguntaban por qué en Italia no existía un líder como Zapatero, capaz de generar ilusión y ganar elecciones al mismo tiempo.

 

A la par, el Partido Popular Europeo (PPE) emitía una nota de prensa señalando que “Zapatero había apoyado claramente en los últimos años a los líderes de izquierda en Alemania, Francia e Italia, y todos ellos habían fracasado en su intento de ganar las elecciones”.

 

Esta declaración ponía dos cosas de manifiesto: La primera, que en los últimos años los partidos socialistas europeos no han sido capaces de ofertar un programa de gobierno capaz de imponerse a las políticas desarrolladas por los conservadores. La segunda, que el PPE -y el Vaticano- teme la influencia que Zapatero pueda ejercer en el viejo continente.

 

Porque si algo no me negarás es que Zapatero ha sido capaz de regenerar el PSOE –tras imponerse democráticamente sobre José Bono en unas primarias-, arrebatar el poder al Partido Popular –mucho más conservador  y cercano a la extrema derecha que sus compañeros europeos-, y junto con una eficacia económica demostrada, diseñar políticas de gran alcance social en un país que hasta hace poco se caracterizaba por tener una sociedad civil machista, ultracatólica y heredera de un régimen fascista.

 

Y ahora, después de Bush II, aparece en Estados Unidos un líder negro que promete acabar con el pensamiento neocon, implantar un sistema de sanidad público, y sacar las tropas de Irak. Y a mi me parece muy bien, pero no te olvides que todo esto ya lo ha hecho Zapatero; que el político leonés sacó las tropas de Irak hace ya cuatro años.

 

En cuanto a América Latina, coincidirás conmigo en señalar que Zapatero -como lo fue en su día Felipe-, es una influencia de primera magnitud para todos aquellos líderes que, con más o menos fortuna, intentan sacar adelante sus países; que Zapatero es un claro ejemplo para políticos como Lula, Bachelet, Morales, o Cristina Fernández (ellos mismos lo reconocen).

 

Claro que Zapatero no es Marx, pero no me negarás que ha sido capaz, tomando los aspectos más positivos de la socialdemocracia nórdica, de iniciar una revolución rosa en una tierra de toreros. Que ha sido capaz de ilusionarnos y que ha sabido, tal y como pretendían en su día los socialistas utópicos, transformar mediante pequeños experimentos el mundo en el que vivimos. ¿Te parece poco?

 

Rodríguez Zapatero, buenas intenciones, por Andrés Villena Oliver: ROJO

 

Al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se le puede agradecer muchas cosas. La primera, que sustituyera al pilotado por Aznar, que se encontraba en una deriva de delirio ya en 2003-2004. Tras tomar el poder, Zapatero retiró las tropas de Irak y las trajo a casa; pactó un acuerdo con IU y ERC para toda una legislatura y comenzó a implementar iniciativas legislativas innovadoras para un país como España. Casi utilizando un manual de “izquierda posible”, el presidente del Gobierno protagonizó dos años en los que la fachada de este país pareció en constante mutación.

 

No obstante, el Ejecutivo Zapatero se amilanó ante la censura de hecho de una derecha que quería recuperar el poder a toda costa. Y decidió ponerse a conservar. Eludió el debate Monarquía-República, se alejó de los comunistas e inició un proceso de diálogo con los terroristas de la ETA en el que se le hubiera deseado una pizca de autonomía con respecto a la caverna. Zapatero demostró que interesaba, sobre todo, mantener el poder otros cuatro años antes que culminar definitivamente obras a las que les queda hoy mucho trabajo aún. La ola represiva contra la izquierda abertzale fracasadas las conversaciones representa un buen ejemplo de la derechización final de los socialistas.

 

Dudo mucho que el Foro Social Mundial u otras organizaciones anticapitalistas y críticas con la globalización se fijen en Zapatero o en sus ministras como un ejemplo a seguir. Es, sin duda, una buena referencia, pero habría que definir qué se entiende por izquierda. Si por el progresismo entendemos un proyecto que replantee las necesidades sociales y la forma de coexistir entre nosotros con el objeto de hacer de la vida algo que dependa más de nuestras decisiones, Zapatero no es ningún ejemplo: sus “brujos visitadores” siguen siendo los mismos que los del anterior jefe de Gobierno: grandes empresarios y banqueros cuya opinión respeta mucho más que la de los ciudadanos.

 

La lógica perversa de este problema se constata cuando a uno le acusan de hacer “la pinza” por enunciar estas críticas. “Al menos gobierna la izquierda, esto es mejor que el hecho de que vengan los otros”. Estoy de acuerdo. Pero el hecho de tener a Zapatero no debe llevarnos a una fascinación injustificada por unas medidas que en ocasiones son meras operaciones de marketing mezcladas con buenas intenciones. La legislatura irá avanzando y estas pesimistas sospechas se irán viendo confirmadas. El apoyo crítico al Gobierno es, en ocasiones, mucho más útil que la adhesión ciega. 

 

 

 

Una respuesta para “ROJOS CONTRA PROGRES: ¿ES ZAPATERO UN REFERENTE PARA LA IZQUIERDA?”

  1. Alfonso A. Dijo:

    Hola

    En primer lugar, quiero incidir en que ZP no es un referente para la izquierda,sino para el centro - izquierda. Esto hay que remarcarlo. En cuanto a que nos ha “ilusionado”, también es mentira. En este país se acaba votando al PSOE, para evitar el mal mayor, que es otro gobierno del PP. Pero ZP no ha ganado por ser de izquierdas ni por proponer un programa de izquierdas.

    La política fiscal es claramente neo-liberla, lo de los 400€ es un puro despropósito, pues en mi familia (en la que somos un carpintero jubilado, una amade casa, una pensionista y yo, becario de investigación de la Xunta de Galicia) no veremos un céntimo, en tanto que todo el clan Botín recibirá esa devolución. ¿Son acaso la base electoral de la izquierda las familias de banqueros burgueses o de trabajadores, desempleados y pensionistas?. Del mismo modo, la eliminación del impuesto de sociedades (conquista histórica de la Izquierda del s XX) es otro despropósito que sólo beneficia a las rentas más altas, lo lógico sería una reforma que implicara proporcionalidad en el impuesto, no su eliminación. ¿Pues, son acaso los individuos con las rentas más altas,los que han representado la base electoral de la izquierda?. ¿Apoyaron los españoles con rentas más altas a Pablo Iglesias, fueron los españoles más adinerasdos los que llevaron al poder a Largo Caballero, o los acaudalados moscovitas los que festejaron la llegada de Lenin a Rusia?. La respuestas es que NO.

    Un NO rotundo, como el de pensar que el señor Zapatero es un referente de la izquierda; lo que representa no es más que un mero salvavidas, un dique frente a la derecha cavernaria y ultracatólica, tan talibana como retrógrada, que es el PP. Un político asesorado por gente como Miguel Sebastian e individuos cercanos al BBVA no puede ser tenido por izquierdista. Como mucho es un socio-liberal que mantiene una retórica progresista, centrada en la igualdad formal (que no sustantiva, la cual es uno de los grandes motivos de la Izquierda histórica) y en la ciudadanía (aunque concreta poco en este aspecto).

    En cuanto referentes, claro que Fidel no lo es(el obsoleto “socialismo” soviético mucho menos). Chávez, a pesar de su verborragia y sus modos poco ortodoxos, puede resultar un modelo, al menos para América Latina. Lo cierto es que, como a todos, los rasgos caudillistas me asquean, pero también es cierto que la clase trabajadora de venezuela y los más desposeídos están mejor ahora que antes. Eso si, el modelo de Chávez es muy perfectible, y corre el riesgo de tomar la dirección equivocada y caer en los errores que se cometieron en el siglo pasado. El modelo constitucional de revocación de mandato y de instituciones de democracia directa en el ámbito local suponen un tipo de democracia superior al nuestro, que es puramente procedimental(además de ser monárquico, lo cual entra en completa contradicción con el principio democrático).

    En cuanto a lo que nos toca en Europa, hay que empezar por ver que la izquierda está en desbandada. No hay unidad en el sentido de que no hay un catalizador de los movimientos antisistema y del malestar que hay entre la población. Para los rojos, el volver al referente del movimiento de la izquierda italiana, la de un PCI en constante relación con la sociedad civil es un claro referente. De Gramsci a Berlinguer, un partido de izquierda que dialiogue con la sociedad civil y que sea intelocutor entre las aspiraciones de la ciudadanía y la administración. Tenemos que repensar la Izquerda como un movimiento abierto y plural, en la que el partido sea la concrección organizativa de una constelación de arganizaciones de la sociedad civil. Como opina E. O. Wright, la izquierda tiene que pensar en una “alianza de clase” entre trabajadores, clase media- baja y los parados, amas de casa, pensionistas….una alianza de calse entre aquellos que realizan trabajos productivos como reproductivos y que trabajarán, trabajan, han trabajado o desean volver a hacerlo.

    A los progres os queda recapacitar sobre si, en Bad Goedesberg o en el putcsh de “Isidoro” en el PSOE cuando dijo lo de ” el marxismo o yo”, habeís claudicado demasiado. Porque a día de hoy el proyecto político de la socialdemocracia, al menos como tradicionalmente se ha entendido, parece periclitado; encerrado en las “reservas sagradas” que son la triada nórdica.Los progres, sin querer queriendo, haceis el programa fiscal de la derecha, cumpliendo con la idea del “socio-liberalismo” la cuadratura del círculo (es que la política hace posible lo imposible).

    Zapatero tiene mucho de vendedor de humo, de producto de marketig. De esto se da cuenta cualquier politólogo. Muchas medidas, como la ley de igualdad, o la de dependencia; fueron pura propaganda, por haberse aprobado sin dotación presupuestaria. Los giños a la igualdad se quedan en la igualdad de género (algo muy necesario pero insuficiente) postergando políticas de igualación socioecoómica, muy relevates en un país donde la desigualdad de renta y de oportunidades está en aumento.No puedo más que darle la razón a Andrés, de que lo que sus sospechas pesimistas se irán confirmando a lo largo de la legislatura. Que esperemos que no termine en la visntoria de Doña Cuaresma Aguirre en 2012. Por contra,los argumentos de José María me parecen demasiado optimistas. Claro que el presidente ha demostrado valentía en cuanto a los matrimonios homosexuales o las políticas de género, pero no es suficiete, hay más problemas en este país y no se resulven con políticas fiscales neoliberles. Además, ha pecado de tibieza contra la Iglesia y se ha limitado a serguir la inercia políticamente correcta en la cuestión monarquia-república que es de mucho interés en miles de asociaciones de la sociedad civil.

    Un saludo, me vuelvo con mi TIT.

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